Acompañamiento para la vergüenza
De esconderte a volver a mirarte.
¿Sientes que no te ven o que no eres suficiente, aunque por fuera hagas todo bien?
¿Un mensaje sin respuesta o una invitación que no llega te deja días dándole vueltas?
¿Te comparas y sales perdiendo?
¿Te molesta mucho que reconozcan a otras personas?
¿Te exiges perfección, complaces o prefieres no mostrarte para que nadie vea "lo que falta"?
¿Te cuesta saber qué sientes: a veces es enojo, a veces tristeza, a veces nada?
¿QUÉ ESTÁ PASANDO?
La culpa dice "hice algo mal". La vergüenza dice "hay algo mal en mí". Casi nunca llega con su nombre: se disfraza de enojo, de exigencia o de ganas de desaparecer, porque es una de las emociones más difíciles de sentir. No es un defecto de carácter: es una forma de protección que aprendiste cuando necesitabas ser mirado y no siempre lo fuiste. Lo que se esconde se agranda; lo que se nombra en un espacio seguro, empieza a encogerse.
¿CÓMO LO TRABAJAMOS?
1. Sentirte a salvo: calmar el cuerpo y reconocer dónde vive la vergüenza en ti.
2. Reconocer el patrón: ver la cadena que se repite y las partes de ti que intentan protegerte.
3. Mirar la herida: acercarte, a tu ritmo, a lo que hay debajo, sin exponerte más de lo que quieras.
4. Una mirada propia: pedir lo que necesitas y sostenerte sin depender de la aprobación de otros.
- IMPORTANTE
Si la vergüenza viene de experiencias de abuso, humillación o violencia, si te lleva a lastimarte o a pensar que sería mejor no estar, busca apoyo profesional de inmediato. Kuti es acompañamiento emocional y no sustituye la atención médica, psicológica o psiquiátrica. En una emergencia: 911, el hospital más cercano o la Línea de la Vida: 800 911 2000.
Kuti es un espacio de acompañamiento consciente. No sustituye la atención médica o psiquiátrica.
CÓMO EMPEZAR
El primer paso es una llamada gratuita de 15 minutos para conocernos y ver si este espacio es para ti.
15 min por videollamada · sin compromiso